Si hay algo que caracteriza al Paganismo y la Brujería es la diversidad de creencias dentro de sus practicantes. Existen numerosas tradiciones paganas, algunas de ellas con muchos covens (grupos más pequeños), así como una gran cantidad de practicantes solitarios que no se adhieren a ninguna estructura. Por tanto, al descubrir la existencia de estas sendas espirituales, no es raro que numerosas preguntas vengan a la cabeza del neófito: ¿Cuáles son las creencias de los paganos? ¿En qué consisten sus ritos? ¿Cuál es su filosofía de vida? ¿Existe una jerarquía dentro de sus grupos?
Como cabe esperar, obtener una visión global de las creencias y las prácticas comunes al Paganismo y la Brujería constituye todo un reto, precisamente por la diversidad existente dentro de este camino. Este hecho se agrava ante la ausencia de un documento oficial que explique las creencias y prácticas de las gentes paganas… aunque sí contamos con una síntesis elaborada en su momento por un grupo lo suficientemente amplio y representativo como para proporcionar unas pautas comunes a todos.
Historia del Concilio americano de brujos de 1974
Existe un tridecálogo denominado Los trece principios de la creencia wiccana que fue creado en abril de 1974 por el Concilio americano de brujos (American Council of Witches). Dicho Concilio reunió a setenta y tres personas de diferentes tradiciones paganas, incluyendo a grandes figuras del Paganismo como Isaac Bonewits, Gavin Frost, Carl Llewellyn y Oberon Zell-Ravenheart con el objetivo de redactar un documento que recogiera los principios comunes del Paganismo y la Brujería.
Durante tres días se reunieron para sintetizar de forma clara y sencilla las creencias básicas del Paganismo norteamericano de aquella época. Esta fue una maravillosa tarea de recopilación y simplificación del amplio abanico de prácticas y creencias existentes dentro de las diferentes tradiciones paganas. El objetivo no era otro que el de combatir la desinformación y luchar contra la discriminación, el estigma cultural y los estereotipos, así como intentar conseguir un reconocimiento gubernamental.
El resultado de este trabajo conjunto fue un documento denominado Los trece principios de la creencia wiccana, también conocido como Los trece principios de la creencia o Los trece principios de la Wicca.
Implicaciones de estos principios
Los trece principios constituyen un tridecálogo que recoge las creencias generales y las prácticas espirituales de la mayoría de los paganos. Como tal, constituye un excelente punto de partida para toda persona que esté descubriendo este camino espiritual, ya que proporciona una idea aproximada de las prácticas desarrolladas por paganos y practicantes de la Brujería.
Ahora bien, no hay que considerar estos principios como una recopilación de mandamientos o reglas morales. Cada tradición, cada coven e incluso cada individuo pueden no estar de acuerdo con alguno de ellos e incluso diferir en algunas creencias o prácticas. Pese a todo, estos principios son lo bastante abiertos como para resultar inclusivos y englobar a todas las tradiciones que se encontraban representadas en el Concilio Americano de Brujos.
Además, la redacción de Los trece principios de la creencia wiccana no se hizo de forma jerarquizada, ni tampoco siguiendo un orden específico, sino que todos los asistentes expresaron su punto de vista y aportaron sus ideas, que luego fueron recopiladas en el documento finalmente fue publicado.
Por ello, al leer estos principios no debemos olvidar que el objetivo principal de este documento era la lucha contra el desconocimiento existente sobre el Paganismo y la Brujería en aquellos momentos, no la redacción una serie de normas comunes a los paganos.

Los trece principios de la creencia wiccana de 1974
Introducción: Tratando de ser inclusivos, no deseamos exponernos a la destrucción de nuestro grupo por parte de aquellos individuos en búsqueda del poder o de filosofías y prácticas contradictorias a esos principios. Al tratar de excluir a aquellos cuyas formas son contrarias a las nuestras, no queremos negar la participación a cualquier persona que esté sinceramente interesada en nuestros conocimientos y creencias, independientemente de su raza, color, sexo, edad, nacionalidad, cultura o preferencia sexual.
1. Practicamos ritos para armonizarnos con el ritmo natural de las fuerzas de la vida, que son marcadas por las fases de la Luna, los solsticios, equinoccios y las mitades de las estaciones.
2. Reconocemos que nuestra inteligencia nos otorga una responsabilidad especial sobre nuestro entorno. Buscamos vivir en armonía con la naturaleza, en un equilibrio ecológico que nos ofrezca tanto auto-realización como concienciación, dentro de una concepción evolutiva.
3. Reconocemos que existe un poder mucho mayor que el que posee la persona media. Debido a que es mucho mayor de lo habitual, a veces se le llama «sobrenatural», pero nosotros lo concebimos como algo dentro de cada uno que es naturalmente potencial en todas las personas.
4. Concebimos el poder creador del universo como algo que se manifiesta en las polaridades masculinas y femeninas, y que este mismo poder creador se encuentra en todas las personas, y funciona a través de la interacción de lo masculino y lo femenino. No ponemos uno por encima del otro, sabiendo que ambos se complementan. Valoramos el sexo como algo placentero y también como símbolo y creación de vida, así como es una de las fuentes de energía usadas en la práctica mágica y en el culto religioso.
5. Reconocemos tanto los mundos externos como los internos o psicológicos, también llamados mundos espirituales, el subconsciente colectivo, los planos internos, etc, y vemos en la interacción de estas dos dimensiones la base de los fenómenos paranormales y los ejercicios mágicos. No ponemos una dimensión sobre la otra, siendo ambas necesarias para nuestra auto-realización.
6. No reconocemos una jerarquía autoritaria, pero honramos a aquéllos que enseñan, respetamos a los que comparten su mayor conocimiento y sabiduría, y reconocemos a aquéllos que se han ofrecido valientemente para el liderazgo de la comunidad.
7. Vemos la religión, la magia y la sabiduría de manera unificada en la percepción que del mundo tiene el individuo y de cómo lo vive, una filosofía y una visión del mundo que identificamos como Brujería, a la manera wiccana.
8. Llamarse «brujo/a» no le hace a uno brujo/a, pero tampoco lo hace la herencia, ni la colección de títulos, grados o iniciaciones. Un/a brujo/a busca controlar las fuerzas dentro de sí mismo/a para hacer posible el vivir la vida sabiamente y sin dañar a otros, y en armonía con la naturaleza.
9. Creemos en la afirmación y la realización vital en continua evolución y desarrollo de la conciencia, lo que le da sentido al universo conocido y a nuestro papel personal dentro de él.
10. Nuestra única animosidad hacia la Cristiandad o cualquier otra religión o filosofía de vida, es debido a que estas instituciones se han proclamado «el único camino» y han buscado la negación de la libertad de los demás y suprimir otras formas de práctica y creencia religiosa.
11. Como brujos/as americanos/as, no nos sentimos amenazados por los debates sobre la historia del Arte (Brujería), los orígenes de determinados términos, los orígenes de aspectos variados de diferentes tradiciones. Nos preocupamos de nuestro presente y nuestro futuro.
12. No aceptamos el concepto del mal absoluto, ni rendimos culto a ninguna entidad denominada «Satán» o «El Diablo», tal y como han sido definidos por la tradición Cristiana. No buscamos poder en el sufrimiento de otros, ni aceptamos que el beneficio personal pueda ser obtenido a través de la negación del beneficio de otra persona.
13. Creemos que deberíamos buscar en la naturaleza lo que contribuya a nuestra salud y bienestar.
Los trece principios de la creencia wiccana en detalle
Si quieres saber más sobre estos trece principios de la creencia wiccana, en las siguientes entradas podrás encontrar un análisis detallado de cada uno de ellos.
- Analizando los trece principios de la creencia wiccana – Parte I
- Analizando los trece principios de la creencia wiccana – Parte II
- Analizando los trece principios de la creencia wiccana – Parte III
Imagen de bunditinay en Freepik.