A mitad del invierno nos encontramos con la festividad de Imbolc, que en la tradición de la Diosa en Iberia conocemos como el Portal de la Doncella. En él nos esperan diosas de la Rueda de Iberia como Laia y Belisama, pero también nos encontramos con Iberia la Doncella, que nos inicia en los misterios de la sanación y el despertar.
¿Quién es Iberia la Doncella? ¿Qué implica trabajar con este rostro de la Diosa? ¿Cómo se manifiesta en nuestras vidas? Descúbrelo a través de las reflexiones personales de sus Sacerdotisas y Sacerdotes.

El arquetipo de Iberia la Doncella, por Nuhmen
Cuando la dureza del invierno comienza a remitir, Iberia la Doncella hace acto de presencia. De la misma forma que nos sorprende la primera flor de la temporada o las elevadas temperaturas de una mañana de invierno atípica, Ella aparece para recordarnos la promesa de una nueva primavera.
Iberia la Doncella, grácil, inocente y atrevida, planta cara al invierno despertando a la naturaleza dormida. Alza su voz y entona una melodía mágica que cubre el suelo de brotes verdes, llena los almendros de flores y atrae de nuevo a las aves. Y a pesar de que una helada podrá destruir su hechizo, Ella sigue sus instintos y sortea la adversidad de forma eficaz. Ella nos invita a pasar a la acción y nos aporta el impulso necesario para dar los primeros pasos con la confianza de que todo saldrá bien.
Los nuevos comienzos son siempre difíciles porque vienen cargados de incertidumbre, pero albergan la potencialidad de todas las cosas. Y a pesar de que los miedos están siempre ahí… ¿por qué no iban a resolverse de la mejor forma posible? Iberia la Doncella nos brinda el don de la inocencia y el entusiasmo, para que siempre proyectemos nuestros pensamientos y energías hacia el mejor de los resultados… y también nos insufla la valentía para que persigamos sin temor nuestros sueños.
Esa es la magia de Iberia la Doncella. La magia de los nuevos comienzos, de las oportunidades maravillosas y del renacer tras un largo invierno. Ella toma nuestra mano y nos acompaña en nuestro proceso de transformación personal, guiándonos hacia nuestro objetivo y ayudándonos a evadir los obstáculos.
La presencia de Iberia la Doncella, por Dunum
Decimos que la flor del almendro es la flor de Iberia la Doncella, quizá no solo porque su floración ocurre en el portal de Imbolc, sino porque en ella residen las características propias del arquetipo. Es una flor hermosa, de color rosado y fragante, de apariencia delicada, pero posee la determinación y la fuerza del espíritu que quiere trascender el invierno a toda costa.
En el mes más frío del año, en el que toda vida parece comprometida, la yema del almendro espera su momento para florecer, sabiendo que le aguardan múltiples amenazas que puedan poner en riesgo su supervivencia. Hay un momento óptimo para todo y la flor buscará el suyo para comenzar a desarrollarse y abrirse. Será un camino sin retorno, exponiéndose a todo lo que el exterior pueda depararle. Será una floración rápida, de apenas unas semanas, disfrazada de una dulzura, una elegancia y una gracia que oculta a los ojos poco instruidos toda una historia de preparación, de esfuerzo y de audacia.
Así es Iberia la Doncella, la punta de flecha que inicia un proceso, la que rasga el velo invernal y la oscuridad, la que viene a propiciar la primavera, la que abre el camino al fuego de la vida.
Iberia en mi vida, por Belinda del Fresno
A Iberia la Doncella la llamo con un grito ahogado en medio de la oscuridad, cuando ya hace demasiado rato que intento mantener la valentía después de haber pasado meses inmersa en la parte oscura del año.
En mi llamada resuena la voz de la niña asustada que sigo siendo. Estallan mis lágrimas, por tiempo reprimidas, y se expande mi corazón, liberado.
Entonces Ella viene. Se acerca desde el fondo de la cueva, portando una diminuta llama entre las manos, con el rostro tenuemente iluminado en el que se distingue claramente una sonrisa. Y esa sonrisa se vuelve, de pronto, abrazo, alivio, amor.
De Su mano emprendo el camino de la esperanza, hacia fuera, buscando descubrir de nuevo el sol y la hierba fresca, el mar y el viento, las tardes más largas.
Iberia la Doncella se me vuelve espejo y me devuelve a la niña alegre que sigo siendo, me da permiso para imaginar, para saltar, para crear lo imposible. Sonríe a mi lado ante la mirada extrañada de la gente, me guiña el ojo, me alienta.
Iberia la Doncella se manifiesta en la espontaneidad de niños y niñas, pero también en ti cuando, por un instante, te olvidas de que ya lo sabes todo y te sorprendes ante los nuevos hallazgos con los ojos muy abiertos y la ilusión en los labios. Porque volver a la infancia es una forma de libertad. Y, cuando sucede, Ella me susurra: No hagas caso, sé tú misma, la de siempre, la que tú y Yo sabemos.
Iberia la Doncella en la naturaleza, por Atreyu
La luz de la mañana se muestra diferente, más blanca y más brillante. Los días tienen nubes de algodón blanco que traen la nieve a la sierra. Ahí comienza esa luz que cambia completamente del gris del invierno al blanco de febrero. El sol no calienta suficiente, pero muestra su luz dándonos cada vez más horas.
Las cigüeñas aparecen con sus nidos en las iglesias. Para mí, la cigüeña es un claro símbolo de Imbolc y la Doncella. También lo son los mirlos, esos pequeños pájaros negros de pico naranja que van por los jardines jugueteando entre ellos y correteando. Veo la velocidad que cogen cuando vuelan de un lado para otro con su canto, cuando se pican entre ellos o corren de un lado a otro, y me resultan tan graciosos, que me recuerdan la juventud de la Doncella.
Todos los árboles tienen ya sus yemas, cerradas, esperando a que el sol las caliente para empezar a rebrotar. Es como una preparación, un tiempo en el que todo está listo para salir hacia afuera.
Pero yo a Iberia la Doncella sobre todo la veo en la flor de los almendros que se abren en febrero mostrando, con todo su esplendor, la esperanza de una nueva primavera que no ha llegado todavía, pero que estará cerca. Cuando se abren sus flores y veo las abejas zumbando alrededor, pienso en lo bonito que se pondrá el campo cuando llegue esa esperada primavera. Esa esperanza nos hace trabajar con ilusión, proyectando ideas y preparándonos para materializar un nuevo tiempo. En breve, dejaremos atrás el invierno y comenzará la primavera.
Iberia la Doncella en las historias, por Nenúfar
(Próximamente)
Para terminar, quisiera dar las gracias este maravilloso grupo de Sacerdotes y Sacerdotisas de Iberia formado por Atreyu, Belinda, Dunum y Nenúfar que han decidido contribuir a esta entrada compartiendo sus reflexiones en torno a Iberia la Oscura. ¡Gracias por vuestro tiempo y esfuerzo! Si deseas más información sobre la Tradición de la Diosa aquí en Iberia, visita la página web del Templo de la Diosa en Madrid.
Fotografía por Jacinta Lluch Valero en Flickr. Edición por Nuhmen Delos.