Descubriendo a la Diosa Anciana de Avalon
Descubriendo a la Diosa Anciana de Avalon

Descubriendo a la Diosa Anciana de Avalon

Una de mis tareas como Sacerdote de Avalon en entrenamiento es descubrir las diferentes manifestaciones de la Diosa en el paisaje y conectar con sus energías. Durante mi primer fin de semana de entrenamiento estuve trabajando con el arquetipo de la Diosa Anciana, que en la Rueda de Avalon se muestra como Nolava la Anciana, Keridwen, Sheela Na Gig y la morgen Mazoe, entre otros muchos rostros.

Diosa Anciana de Avalon
Representación de Nolava la Anciana en el altar del Goddess Hall

El domingo por la tarde, justo al salir del Goddess Hall tras terminar nuestro encuentro, había algo especial en el ambiente. Ya era casi de noche, el viento soplaba suavemente, las hojas de los árboles se agitaban susurrando y una bandada de cuervos surcaba el cielo. Algo me decía que era el momento adecuado para encontrarme con los rostros de la Diosa Anciana de Avalon, así que me dispuse a dar un paseo que me parece especialmente mágico: subir el Tor de noche.

Emprendí el camino desde el centro del pueblo y, cuando llegué a Wellhouse Lane y giré a la derecha para tomar el camino que sube hacia la colina sagrada, me detuve un momento para invocar a Nolava la anciana, Keridwen, Sheela Na Gig y Mazoe. Ese camino comienza atravesando una bóveda formada por densos árboles que filtran buena parte de la luz durante el día, pero por la noche el lugar queda sumido en tinieblas. La invocación en medio de la oscuridad fue poderosa: a medida que recitaba los nombres de los diferentes rostros de la Diosa Anciana en voz alta e invocaba su presencia, los podía sentir a mi lado acompañándome, de modo que les pedí que me guiaran en mi caminata nocturna y se manifestaran para poder conocerlos.

El ascenso al Tor fue lento, silencioso y misterioso. Pude percibir cómo el velo entre los mundos era especialmente tenue esa noche (al fin y al cabo, ¡casi estábamos en Samhain!) y cómo las energías de la Anciana se manifestaban en el ambiente creando una atmósfera que me conectaba con recuerdos de un pasado muy lejano. El cielo estaba despejado y, aunque no había Luna, se podía ver ligeramente el paisaje, por lo que no fue necesario utilizar una linterna. Recordé mi primera subida nocturna al Tor y la pregunta que me hice en su momento: ¿cuántas personas habremos hecho este camino bajo la luz de las estrellas?

Al llegar a la cima, el viento seguía soplando suavemente. A mi alrededor algunas personas encendían velas y quemaban incienso para honrar a sus ancestros mientras varios cuervos sobrevolaban la torre graznando. Me senté en el suelo, entré en estado meditativo y me abrí a las energías del lugar mientras rememoraba algunos de los momentos más entrañables de ese fin de semana.

Al reflexionar sobre lo trabajado durante las últimas horas y analizar varios acontecimientos del pasado en perspectiva, comprendí que la Diosa Anciana nos hace ver nuestras sombras, nos enfrenta a nuestros miedos y elimina todo cuanto ya no necesitamos en nuestras vidas. Y, al contrario de lo que pueda parecer, no lo hace para hacernos sufrir, sino para liberarnos de aquello que nos impide seguir adelante, prepararnos para abrazar el cambio y abrirnos a nuevas experiencias. Cuando estamos listos, ella nos guía a través de un viaje iniciático que implica la muerte y, al mismo tiempo, el renacimiento. Dicho viaje nos genera una enorme incertidumbre al no saber qué sucederá y nos obliga a entregarnos por completo a la Diosa. Al fin y al cabo, es ella quien nos ayuda a atravesar el portal y a caminar entre mundos, pero solo si tenemos la valentía de tomar su mano y confiar en el proceso al que ella nos somete.

Y así fue como vi Avalon por primera vez bajo una nueva luz: ya no era solo uno de mis lugares favoritos, sino también una isla sagrada que me estaba dando la bienvenida en mi primer fin de semana de entrenamiento como Sacerdote de Avalon. Tras una larga espera, muchas lunas deseándolo y un considerable esfuerzo personal, yo estaba ahí, viviendo un sueño. Uno de mis grandes sueños.

Por fin había atravesado el portal y me encontraba ante el umbral de los misterios. Por fin estaba en Avalon.

Nuhmen Delos ~


Foto de la Diosa Anciana realizada por Nuhmen Delos en octubre de 2022 durante el primer encuentro del Priest/ess of Avalon Training. Si deseas leer más reflexiones fruto de mi entrenamiento, aprender sobre los lugares sagrados de Avalon, conocer a las Diosas de su Rueda y seguir mis pasos por la Isla sagrada, haz click aquí.

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